Me pregunto, ¿cuánto tiempo necesita un enamora@ estar con su amad@?
Puede que no haya una norma que dicte ese tiempo, pero, ¿quién dice qué tiempo es suficiente o qué tiempo es escaso para compartirlo con esa persona? ¿no es el corazón el que te pide ese tiempo? ¿no te hace el amor perder la noción del tiempo y que todo éste te parezca poco? ¿no se supone que es así?
Me refiero al amor en estado puro, al comportamiento de tu corazón, a los nervios que sientes cuando sabes que vas a ver a esa persona y a dolor cuando te separas de ella. Querer estar a su lado no es malo, ¿cuándo lo ha sido?
¿Qué hacer entonces cuando esa necesidad de tiempo no es correspondido? Los amantes deberían separarse cuando, lo que es escaso para el uno, es demasiado para el otro. Deberían buscar a alguien con la misma necesidad de amor. Inentar mantener unidas dos necesidades tan diferentes hace daño a los amantes. Si se ven forzados a dar amor, o a recortar sus deseos, dejan de ser ellos mismos y se convierte entonces en un amor forzado, manipulado y acaba muriendo.
Un amante puede llegar a querer tanto a la otra persona que llega a recortar sus deseos, y, aunque al principio se siente feliz al ver que su amante también lo es, con el tiempo comienza a sentir abnegación, y simplemente tolera la situación que ha decidido vivir, pero, también, deja de ser la persona que era cuando lo conoció.
Se revela entonces y comienza una lucha consigo misma porque quiere que la quiera del mismo modo que ella lo quiere a él. Quiere que la necesite del mismo modo que ella lo necesita a él. Porque siempre ha pensado que el amor se siente de una sóla manera. O te aman, o no te aman, así de sencillo, así de fácil. Porque el amor te hace querer estar fundido al otro en un solo ser. Así lo cree, así quiere vivirlo...
sábado, 27 de febrero de 2010
miércoles, 10 de febrero de 2010
La Teoría de las piezas del Puzzle
Todos somos piezas de un maravilloso puzzle. Cada una de ellas con su forma extraña y bella, sus curvas y recovecos.
Todos ansiamos y esperamos encontrar esa otra pieza que encaje con la nuestra a la perfección, y a lo largo de nuestra vida se suceden piezas que, unas veces mejor, otras peor, van uniéndose a la nuestra con mayor o menor éxito.
Hay ocasiones en las que vemos una pieza bonita, atrayente, y nos acoplamos a ella, pero, de repente, notamos que algo no va bien, porque en el acople hay huecos que no se rellenan y zonas que rozan demasiado y están gastando nuestra pieza.
Como nos gusta tanto la otra, pensamos en hacer unos arreglillos y empezamos a limar nuestra pieza por aquí y por allá.Maravilloso, ya encaja mejor. Pero los huecos hay también que rellenarlos...y finalmente lo hacemos.
Una vez acabado el proceso, las dos piezas encajan "a la perfección" hasta que, un día, nos miramos al espejo, y vemos algo extraño. ¿Dónde está mi pieza; aquella con su forma extraña y bella, sus curvas y recovecos? Se deja entrever, pero ya no está. Perdió su forma "original", su esencia, su identidad.
MORALEJA: No cambiemos nunca nuestra pieza por encajarla a la perfección con otra. Sigue siendo original y única en tus líneas y rarezas porque eso hace que tu pieza sea "TU PIEZA".
"Ánimo a todas esas piezas que se miran ahora al espejo e intentan volver a ser la pieza que fueron algún día"
Todos ansiamos y esperamos encontrar esa otra pieza que encaje con la nuestra a la perfección, y a lo largo de nuestra vida se suceden piezas que, unas veces mejor, otras peor, van uniéndose a la nuestra con mayor o menor éxito.
Hay ocasiones en las que vemos una pieza bonita, atrayente, y nos acoplamos a ella, pero, de repente, notamos que algo no va bien, porque en el acople hay huecos que no se rellenan y zonas que rozan demasiado y están gastando nuestra pieza.
Como nos gusta tanto la otra, pensamos en hacer unos arreglillos y empezamos a limar nuestra pieza por aquí y por allá.Maravilloso, ya encaja mejor. Pero los huecos hay también que rellenarlos...y finalmente lo hacemos.
Una vez acabado el proceso, las dos piezas encajan "a la perfección" hasta que, un día, nos miramos al espejo, y vemos algo extraño. ¿Dónde está mi pieza; aquella con su forma extraña y bella, sus curvas y recovecos? Se deja entrever, pero ya no está. Perdió su forma "original", su esencia, su identidad.
MORALEJA: No cambiemos nunca nuestra pieza por encajarla a la perfección con otra. Sigue siendo original y única en tus líneas y rarezas porque eso hace que tu pieza sea "TU PIEZA".
"Ánimo a todas esas piezas que se miran ahora al espejo e intentan volver a ser la pieza que fueron algún día"
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)